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Stephen Hawking

Stephen Hawking.

Una singularidad espaciotemporal

Así como no se pueden entender las estrellas sin la teoría del big bang, la física de hoy no se puede entender sin su mayor singularidad del siglo XXI. Stephen Hawking, el hombre de la voz fría, pero de cálido sentido del humor, condenado a pasar su vida atado a una silla de ruedas pero con una mente que volaba más allá de lo que cualquiera pudiera imaginar. Una leyenda tan famosa como una estrella de rock pero tan relevante para la ciencia como Albert Einstein, un rayo de luz para la física que termina sus días como las estrellas lo hacen en el universo.

Ilustración 1: El físico Stephen Hawking

Oxford. 1942

Oxford, Inglaterra, es el lugar que escogen Isobel Hawking y Frank Hawking para tener a su primogénito. Tras once años de crianza conservadora inglesa es impulsado a entrar en ciencias naturales, despertando en él el interés por la física, la relatividad y algunas otras ramas, siempre demostrando su capacidad y su inusual manera de resolver problemas, y sin embargo, siempre ensombrecido por sus resultados.

1962

A los 20 años de edad y estudiando en la universidad, tras realizar una disertación, obtiene su título de grado en la Universidad de Oxford, pero comienza la inevitable lucha contra la pérdida paulatina de funciones en sus motoneuronas debido a la esclerosis lateral amiotrófica, lo cual sin embargo no representó un impedimento para que su vida continuara y su mente brillante obtuviera su grado de doctor en la Universidad de Cambridge, trabajando sobre la relatividad de Einstein, enfocado sobre todo a las singularidades espaciotemporales.

Su mayor obsesión en aquellos años era encontrar las singularidades espaciotemporales. Estas se podrían explicar de manera sintética y coloquial como el hoyo negro en el inicio de los tiempos: si se conocían las singularidades sobre los agujeros negros, y se sabía que al morir las estrellas creaban agujeros de tal energía que alteraban el espacio y el tiempo para posteriormente crear nuevos cuerpos celestes, ¿por qué no podría este principio ser aplicado al universo en general? Es decir, que el universo haya sido creado a partir de una sola singularidad…

Esta idea le valió perfectamente el doctorado, sin embargo, no pasarían demasiados años antes de que su curiosidad lo hiciera buscar expandir su mente.

1965

La ciencia no está privada del amor, aunque fuese ateo por convicción y haya sido desahuciado a los 21 años, jamás estuvo abstraído del poder subjetivo de los sentimientos. Hawking relató que tras sufrir una desilusión tan grande como su enfermedad “Enamorarse de Jane le dio un motivo para vivir” y ella, que estaba enamorada y decidida a hacerlo feliz hasta que no hubiera más vida, fueron los motivos que los llevaron a casarse y fundar una familia con tres hijos.

Ilustración 2: Jane & Stephen Hawking

Experta en poesía medieval española, Jane Wilde Hawking describía a Stephen como “Alguien realmente simpático, excéntrico, con una sonrisa ancha y unos bonitos ojos grises”. Su matrimonio, a diferencia de su éxito académico, no fue tan espectacular. Aunque ambos se profesaban amor y respeto, Jane Wilde tuvo que sacrificar muchos años de su vida cuidando sola a Stephen, y a pesar de que jamás se dio una falta de comprensión, ella sentía egoísmo de parte de él al no permitirle ser asistida en el laborioso cuidado de un Hawking inmóvil. Mucho del tema es posible ser explorado en el libro que ella misma escribió, llamado Travelling to Infinity – My Life with Stephen, del que surgió la película The Theory of Everything, a la cual asistieron juntos en un cine de Londres con la interpretación de Eddie Redmayne como Stephen y Felicity Jones como Jane.

Por otro lado, pero simultáneamente al trabajo de Hawking con el también físico Roger Penrose, los llevó a crear un modelo complejo basado en la relatividad, probando sus primeros teoremas, desembocando en 1974 a la formulación de lo que sería conocido más tarde como la radiación de Hawking.

1974

Hawking demostraba para ese tiempo que los agujeros negros poseen partículas subatómicas propias que emanan energía y son susceptibles a gastarla para acabar evaporándose, y es en ese momento que comienza la refutación de su tesis doctoral, pues al modelar una teoría en la que el universo carece de límites tanto en el espacio como en el tiempo, tambalea la singularidad del big bang, llevándolo a apuntar un universo no cerrado con orígenes diversos.

Si la relatividad de Einstein plantea que el origen fue la gran explosión y el final son los agujeros negros, pero según Hawking los agujeros negros en realidad no son solamente una especie de macrófagos estelares, sino que radian y expiden energía, entonces existe una necesidad imperiosa de homogeneizar la teoría cuántica con la relatividad en una sola teoría del todo.

1988

“Si llegamos a descubrir una teoría completa, sería el triunfo definitivo de la razón humana, porque entonces conoceríamos la mente de Dios”

Una Breve Historia del Tiempo de Stephen Hawking

El libro bestseller publicado por el físico en 1985, pretende resolver su necesidad personal de divulgar la ciencia con la humanidad, explicando de manera sencilla temas físicos de compleja comprensión y abstracción, pero con el afán de hacer interesante el conocimiento científico a la humanidad. Ateo y siempre negando la existencia de un Dios todopoderoso siempre en favor de las leyes de la física, en algún momento relata que Dios podría crear las reglas del universo, sin embargo, no las interviene en ningún momento. Sin duda sus creencias personales jamás influyeron sobre sus investigaciones y su ateísmo fue una de las características que más polémica desató a su alrededor.

Ilustración 3: La ingravidez

Cambridge. 2018

Tras trabajar intermitentemente entre California (Estados Unidos) e Inglaterra, retomando una relación cordial con Jane Hawking y compartiendo la hora de la comida con sus hijos y su exesposa, el físico tenía una vida tan feliz y tan tranquila como él mismo se la permitía, sin limitaciones de la mente. Con un sentido del humor tan grande como su inteligencia que le valió apariciones televisivas en el conocido show de sitcom, The Big Bang Theory y con tantos temas aún por explorar para la física, el día 14 de marzo de 2018 ha sido el estallido de una estrella en el firmamento científico.

Desde nuestra mente subjetiva y admiradora de un ser humano tan infinito como el universo, sabemos que la energía emanada de sí será la inspiración de incontables científicos y tecnólogos alrededor del mundo, y que las semillas de sus conocimientos serán quizás algún día, la inspiración del universo entero tras la conquista espacial.

Obituario en honor de Stephen William Hawking (1942 – 2018)

Escrito por Mario Alberto Aguilar Olea.

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