El poder de las ideas y la impresión 3D

El poder de las ideas y la impresión 3D¿Es lo mismo imprimir un arma o unórgano para la ciencia?

Desde que surgieron los sistemas de impresión 3D, las mentes más creativas han enfocado sus esfuerzos en hacer todo tipo de cosas, desde objetos para el hogar, pasando por bicicletas completamente funcionales hasta casas que demuestran que el poder de la imaginación solo se limita por los recursos que estén a su alcance. Las cosas más inesperadas han surgido de los cabezales que materializan las ideas capa a capa, pero resulta paradójico saber que se puede hacer de todo, tanto algo positivo como negativo; si es posible imprimir una infinita cantidad de objetos curiosos, útiles, divertidos y funcionales, también es posible crear objetos peligrosos, de cuidado o fuera de cualquier regla moral. (El poder de las ideas y la impresión 3D)

La empresa Defense Distributed de Texas, Estados Unidos, presentó hace ya casi 3 años (2013) la primera arma impresa en 3D, el Libertator, al día de hoy esta empresa se dedica a crear y publicar diseños de armas de fuego para impresoras 3D. El hecho de que estos  se hagan públicos, abre la posibilidad de que no solamente el poseedor de la idea original sea capaz de hacer estas armas, sino que alrededor del mundo, muchas personas bajen sus diseños y también experimenten con ellos. Cody Wilson, el líder de la empresa, argumentaba en una entrevista, que España es el país que más ha bajado sus diseños y piensa que no es tan solo el acceso a las armas lo que provoca la violencia alrededor del mundo, sino que el nivel de vida y la educación contribuyen de manera más importante a fomentarla, sin embargo es la facilidad con la que se puede fabricar un objeto peligroso la que hace que la creatividad aplicada de esta manera pueda derivar en el uso potencialmente bélico de una tecnología que fue desarrollada sin estas intenciones, como lo han sido muchas otras.

Fue en 1939 que Albert Einstein, el PremioNobel de física envió una carta al presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt, advirtiéndole acerca del peligro que imperaba en el mundo porque en la Alemania Nazi, Hitler ordenaba que se experimentara con energía de reacción en cadena a través del elemento uranio. Dicha carta fue escrita originalmente con una intención pacifista para acabar pronto con las investigaciones que utilizaban a científicos que no tenían la intención de cometer un genocidio, sin embargo, no todas las mentes utilizan el poder que poseen para crear por el bien y el desenlace fue tan trágico que hoy en día, a más de 70 años de los ataques nucleares a Japón, se teme por los efectos que bombas aún más desarrolladas pudieran causar. (El poder de las ideas y la impresión 3D)

Si lo hubiese sabido, no hubiera escrito jamás esa carta […] Mi pacifismo es un sentimiento instintivo, un sentimiento que me domina porque el asesinato del hombre me inspira profundo disgusto. Mi inclinación no deriva de una teoría intelectual; se funda en mi profunda aversión por toda especie de crueldad y de odio – Albert Einstein.

Fueron estas las palabras de arrepentimiento del científico judío por haber escrito esta carta a Roosevelt que tanto daño ocasionó posteriormente, sin embargo, no fue el científico quién pensó en crear para destruir, sino los líderes políticos que trabajaban a su alrededor con intereses bélicos y económicos; así mismo, es como son las cosas en la impresión 3D, las telecomunicaciones, la informática y cualquier campo, una impresora no tiene un criterio que le haga cuestionarse si lo que está haciendo será utilizado positivamente o no, el criterio está en la mente del fabricante y si no existe un control o regulación sobre las cosas que se crean mediante esta tecnología, no hay nada que detenga el poder que se tiene al imprimir y menos si la idea está contaminada por otras intenciones lejanas al fin tecnológico básico de proporcionar bienestar y elevar el nivel de vida de las sociedades, sin embargo, no hay que perder de vista que muchos de los avances tecnológicos de los que la humanidad disfruta actualmente han sido impulsados por la industria bélica, que siempre busca estar un paso adelante para asegurar el éxito en una guerra…(El poder de las ideas y la impresión 3D)

Pero no todas las posibilidades de desarrollo en impresión 3D son malas, al contrario, son inmensamente más abundantes aquellos proyectos que contribuyen de manera positiva a la tecnología, que los que no lo hacen, imprimir cualquier cosa toma otro significado si se trata de algo tan valioso como un órgano humano que necesita ser trasplantado con urgencia, pues las listas de espera son demasiado largas y las de donantes demasiado cortas. Organovo es una empresa de California (Estados Unidos) fundada en 2007 que ha realizado intensas investigaciones en el campo de la bioimpresión y a la fecha ya logró imprimir capas completas de un hígado, mientras continúan sus investigaciones y pruebas para imprimir aún más órganos.

Su método consiste en tomar células madre del paciente y cultivarlas, esto asegura la biocompatibilidad del nuevo tejido con el cuerpo, garantía que no existe cuando se trasplanta un órgano de un humano a otro. Posteriormente éstas células son diferenciadas y se cargan los dos cabezales de la impresora, uno tendrá las células y la otra un hidrogel que funcionará como la matriz extracelular dando soporte y cohesión. Finalmente estos elementos pluripotenciales terminarán formando el nuevo tejido, pabellones auriculares, riñones completamente funcionales (como los que desarrolló la Universidad de Connecticut) o el que se espera sea la más grande de las hazañas, un corazón, es decir IMPRIMIR UN CORAZÓN con una IMPRESORA 3D. Por el momento, Organovo ya vende sus tejidos a laboratorios que desean hacer pruebas de toxicidad con nuevos fármacos y brinda la posibilidad de obtener resultados más certeros. (El poder de las ideas y la impresión 3D)

Igualmente, imprimir bicicletas, casas, vehículos, y demás objetos que realmente aportan algo, le dan sentido a continuar desarrollando una tecnología tan versátil y adaptable como la impresión en 3D. La imaginación puede lograr cualquier cosa y con una impresora 3D se crea literalmente lo que sea. Es cierto que el objetivo de imprimir una pistola no es el mismo que el de imprimir un corazón, además sabemos que la ciencia siempre está en la búsqueda constante de explicar los fenómenos que nos rodean, alimentándose de cualquier avance, es por ello que tanto la impresión de una pistola como de un hígado aportan algo al desarrollo, y la innovación podría ser que en un futuro ambos sirvan de base para desarrollar algo más grande. No se puede cerrar la puerta del progreso solamente porque una idea parece peligrosa, sin embargo, es necesario tener cuidado cuando se trata de una de estas, pues el fin con el que se utilicen los objetos impresos siempre serán diferentes dependiendo solamente de la subjetividad del usuario. (El poder de las ideas y la impresión 3D)

Enfocar el proceso creativo hacia lo positivo es la mejor manera de contribuir al desarrollo, y el futuro viene de empresas como Organovo; tomar lo mejor de cada idea será la manera de avanzar a través del intercambio de pensamientos diferentes, tal vez una simple idea que tengas, se pueda convertir en la siguiente  gran revolución tecnológica.


Visita:

www.organovo.com


Escrito por:
Mario Alberto Aguilar Olea -(El poder de las ideas y la impresión 3D)

Fuentes:

  1. Carta de Einstein a Roosvelt; Consulta hecha en Exordio: http://www.exordio.com/1939-1945/codex/Documentos/cartaeinstein.html
  2. Jesús Donoso, Raymundo Poblete, Camilo Galleguillos, Matías Pacheco, Francisco Henríquez Albert Einstein: ¿Entre la guerra o la paz?; Universidad del Pacífico, Facultad De Ciencias Humanas & Educación. Pedagogía En Historia & Ciencias Sociales. Santiago, 2009.

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